El vendedor de estatuas - Ἀγαλματοπώλης

Ξύλινόν τις Ἑρμῆν κατασκευάσας καὶ προσενεγκών εἰς ἀγορὰν ἐπώλει:
μηδενὸς δὲ ὠνητοῦ προσιόντος, ἐκκαλέσασθαί τινας βουλόμενος, ἐβόα ὡς
ἀγαθοποιὸν δαίμονα καὶ κέρδους δωρητικὸν πιπράσκει. Τῶν δὲ
παρατυχόντων τινὸς εἰπόντος πρὸς αὐτόν: "Ὦ οὗτος, καὶ τί τοῦτον τοιοῦτον
ὄντα πωλεῖς, δέον τῶν παρ' αὐτοῦ ὠφελειῶν ἀπολαύειν;" ἀπεκρίνατο ὅτι
ἐγὼ μὲν ταχείας ὠφελείας τινὸς δέομαι, αὐτὸς δὲ βραδέως εἴωθε τὰ κέρδη
περιποιεῖν. 
Πρὸς ἄνδρα αἰσχροκερδῆ μηδὲ θεῶν πεφροντικότα ὁ λόγος εὔκαιρος.

Un hombre construyó un Hermes de madera y lo llevó a la plaza para venderlo; pero como nadie arrimaba, llamó la atención de algunos transeúntes gritando cuán benéfico era el dios; y así vendió al dador de provecho. De inmediato, uno de los presentes le preguntó: ¿cuál es, siendo esto tal cual lo vendes, tu temor de sacar provecho junto a él? Y este contestó: yo, por mi parte, estoy necesitado de alguna ganancia rápida, mas él, indolente, está acostumbrado a esperarlas.
Moraleja. La fábula está en contra de los hombres avarientos que no atienden la palabra oportuna de los dioses
(Traducción de Mario Martínez Présiga)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada