Capitulum primum

I

1 Maior pars mortalium, Pauline, de naturae malignitate conqueritur, quod in exiguum aeui gignimur, quod haec tam uelociter, tam rapide dati nobis temporis spatia decurrant, adeo ut exceptis admodum paucis ceteros in ipso uitae apparatu uita destituat. Nec huic publico, ut opinantur, malo turba tantum et imprudens uulgus ingemuit; clarorum quoque uirorum hic affectus querellas euocauit.

1 La mayor parte de los mortales, Paulino, se queja de la malignidad de la naturaleza porque se nos ha dado la vida por un tiempo exiguo, porque tan rápidamente, tan veloz corre el espacio de tiempo que se nos ha dado, hasta tal punto que salvo unos pocos todos los demás mueren cuando apenas se están preparando para la vida.  Y no solo la turba, como dicen, y el vulgo imprudente se lamenta; esto también ha provocado la queja de hombres ilustres.

2 Inde illa maximi medicorum exclamatio est: "uitam breuem esse, longam artem". Inde Aristotelis cum rerum natura exigentis minime conueniens sapienti uiro lis: "aetatis illam animalibus tantum indulsisse, ut quina aut dena saecula educerent, homini in tam multa ac magna genito tanto citeriorem terminum stare."

2 Por ello la exclamación del mayor de los médicos es: "la vida es breve, el arte duradero". Por ello el pleito de Aristóteles con la naturaleza que  exige lo que muy poco conviene a un hombre sabio: "con la vida de los animales fue tan indulgente que cinco o diez generaciones les concedió, al hombre engendrado para tantas y tan grandes cosas puso el límite mucho más acá."
 
3 Non exiguum temporis habemus, sed multum perdidimus. Satis longa uita et in maximarum rerum consummationem large data est, si tota bene collocaretur; sed ubi per luxum ac neglegentiam diffluit, ubi nulli bonae rei impenditur, ultima demum necessitate cogente, quam ire non intelleximus transisse sentimus.

3 No tenemos poco tiempo, sino que perdemos mucho. Suficientemente larga es la vida que se nos ha dado para el cumplimiento de las mayores cosas, si hacemos un buen uso de ella; pero cuando por exceso y negligencia se discurre y la malgastamos; finalmente cuando la última obligación nos acomete, nos damos cuenta de que no comprendimos que una vida hubiese pasado.

4 Ita est: non accipimus breuem uitam sed fecimus, nec inopes eius sed prodigi sumus. Sicut amplae et regiae opes, ubi ad malum dominum peruenerunt, momento dissipantur, at quamuis modicae, si bono custodi traditae sunt, usu crescunt: ita aetas nostra bene disponenti multum patet.

4 Así es: no recibimos una vida breve mas la abreviamos, ni carecemos de ella la prodigamos.
Así como las riquezas que por muchas y muy reales sean, cuando a un mal dueño llegan, al momento se disipan, pero, si por el contrario, por muy modestas que sean, llegan a un buen guardián, aumentan con el uso, así nuestra vida se extiende si disponemos bien de ella.

(Traducción de Iulius Ouidius)

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